Hablar de cómo comprar un auto usado es una cosa y comprar uno que fue chocado es otro asunto completamente diferente. Es decir el primero se desgasta por el uso y el tiempo, mientras que el otro se acaba por un siniestro.

En el caso del último, adquirirlo puede ser una ganga pero conlleva muchos riesgos. Es por esta razón que quisimos abordar este tema y decirte ¿Por qué no debes comprar un auto chocado? Y sí lo haces ¿Qué cuidados debes tener al momento de hacerlo?

1. El lugar de compra

Un auto chocado se puede considerar como “chatarra” si el percance del mismo fue mayor. El lugar donde pudo terminar después del accidente es desconocido y al momento de ser reparado puede terminar en un lote de autos o con algún particular que lo haya comprado de alguna compañía aseguradora. Cualquiera que sea el caso asegúrate bien que el establecimiento sea de confianza y opere dentro de los términos de la ley -igualmente que la persona se identifique y tenga todos los papeles en orden. Esto tiene dos propósitos; el primero es que si el auto llegará a tener un problema y el establecimiento no te responde puedas acudir alguna instancia de gobierno para que te apoye; el segundo es que si el auto chocado era robado al momento que lo adquiriste, esto te mete en dificultades legales y es obvio que deseamos evitarlo.

2. Consigue todos los datos del auto

La razón del por qué el auto se accidentó, es desconocido para ti y puedes no darle importancia, pero como comentábamos anteriormente no sabes si fue robado. Aquí lo mejor es investigar todos los datos del auto a través de las placas o el número de serie (VIN),

Igualmente podrás saber si tiene alguna infracción consultando la página del gobierno de tu localidad con el número de placa. Aunque en nuestro país no está disponible, en lugares como EUA, se puede verificar si sufrió o no un percance.

Conocer a fondo las circunstancias de un auto chocado te evitará comprar problemas que no necesitas.

3. Repararlo o reconstruido

Si el vehículo chocado que piensas adquirir ya está reconstruido o necesitas repararlo, en cualquiera de los casos es un riesgo y un gasto para tu bolsillo. Con respecto al primero desconoces qué materiales y cómo fue arreglado para venderse, comprarlo es una situación a ciegas, ya que es muy posible que te dé problemas si el choque fue en el área del motor; ahora si hablamos de algo solamente estético puede que la pintura utilizada sea de lo más barata y a los pocos meses se empiece a caer o pierda su brillo, sea cual sea la situación tendrás que desembolsar dinero para corregir la contrariedad.

Ahora si decides repararlo por tu cuenta, en el caso de un golpe menor en la carrocería puede que si gastas en un buen especialista te deje bien arreglado el auto, pero si el problema es en el motor y el daño es realmente fuerte –algo que a veces no se detecta a primera vista- tendrás que desembolsar mucho dinero para que tu mecánico haga un buen trabajo y el auto funcione a la “perfección”.

4. Presupuesto

Un auto chocado puede ser realmente muy barato, puesto que al haber pasado por un accidente, se devalúa enormemente y más aún cuando el seguro lo clasifica como pérdida total.

Si tienes un presupuesto ya establecido para comprar un auto de este tipo, considera dentro del mismo, como lo señalábamos antes el costo de repararlo o corregir algún problema que traiga de una reconstrucción previa.

Sea cual sea el caso, lo importante que debes saber es que un auto chocado, requiere de mucho gasto y debes evaluar si consideras hacer ese desembolso de dinero en el corto plazo.

5. Por tu seguridad y la de tu familia

Si el auto sufrió un percance menor como una fascia rota, un golpe en alguna puerta, no afectará la protección que pueda darte, se trabaja sobre la carrocería y queda nuevamente impecable. Sin embargo si fue un impacto mayor donde se dañó el chasis o el monocasco –que además de ser la pieza esencial del vehículo donde se montan la mayoría de las partes de un auto- fue creado para proteger a los pasajeros en caso de un accidente.

Durante el proceso de fabricación tanto del chasis como del monocasco, se cuida que esté bien ensamblado para tener la rigidez como flexibilidad necesarias para absorber un impacto y proteger a los pasajeros. Después de sufrir un accidente mayor, ambas partes ya están dañadas y no pueden ser reparadas por cualquier especialista, por ello en algunos casos la aseguradora considera un auto chocado como pérdida total después de sufrir un fuerte impacto, por lo que prefiere extender una cantidad de dinero de compensación que reparar el problema.

Quizá un vehículo chocado que sufrió un accidente al repararlo se vea “muy bonito”, pero desconoces realmente el daño estructural que sufrió el chasis o el monocasco, esto pone en peligro tanto a ti como a tu familia si llegarán a tener un percance, ya que no los va a proteger como se debe.

Para empezar definamos que la distancia de frenado es el espacio que recorre un auto desde el momento en que el conductor pisa el pedal de freno hasta detenerse por completo. Sin embargo depende directamente de tres factores: del peso y carga del vehículo, de la adherencia con el camino –si las llantas están viejas o gastadas, el camino descuidado, etc.- y de la velocidad.

Puesto que tantos factores intervienen, poder determinar con precisión la distancia de frenado es algo complicado y sería meternos en cuestiones técnicas como matemáticas para calcularlo. Algo que no deseamos hacer aquí, ya que de lo que se trata es que sea sencillo y fácil de comprender. Es por esta razón que armamos un cuadro, el cual te muestra a detalle y de manera sencilla, la longitud que recorrería un auto hasta detenerse por completo.

Para poder obtener la distancia de frenado total de un vehículo, se requiere contemplar el tiempo de reacción de un conductor promedio que puede ser de uno a dos segundos y la velocidad de desaceleración, que para efectos prácticos asumimos sea la misma. En ambos casos el vehículo se sigue moviendo y recorriendo una distancia en específico, en la tabla podrás ver cuánto transita en cada uno yendo a cierta velocidad.

Es necesario aclarar que los valores en esta tabla son un promedio de la distancia de frenado de un auto en condiciones normales. Esto puede variar por el peso de la unidad, el tipo de conductor, así como las condiciones mecánicas del vehículo entre otras cosas. Aclarado esto pasemos a ver la tabla.

 

Velocidad Km/h – MPH

Distancia de desaceleración frenando

Metros – Pies

Distancia de tiempo de reacción

Metros – Pies

Distancia de frenado total

Metros – Pies

16  –  10

1.52  –  5

6.71  –  22

8.23  – 27

24  –  15

3.35  –  11

10.6  –  33

13.94  –  44

32  –  20

5.79  –  19

13.41  –  44

19.2  –  63

40  –  25

9.14  –  30

16.76  –  55

25.9  –  85

48  –  30

13.11  –  43

20.12  –  66

33.23  –  109

56  –  35

17.98  –  59

23.47  –  77

41.45  –  136

64  –  40

23.16  –  76

26.82  –  88

49.98  –  164

72  –  45

29.57  –  97

30.18  –  99

59.75  –  196

80  –  50

36.27  –  119

33.53  –  110

69.8  –  229

88  –  55

43.89  –  144

36.88  –  121

80.77  –  265

96  –  60

52.43  –  172

40.23  –  132

92.66  –  304

104  –  65

61.57  –  202

43.59  –  143

105.16 –  345

112  –  70

71.32  –  234

46.94  –  154

118.26  –  388

120  –  75

81.69  –  268

50.29  –  165

131.98  –  433

128  –  80

92.96  –  305

53.64  –  176

146.6  –  481

136  –  85

105.16  –  345

57 – 187

162.16  –  532

144  –  90

117.65  –  386

60.35  –  198

178  –  584

 

Para concluir sólo resta decir que un conductor inteligente debe considerar estas distancias para mejorar su manejo, evitar un accidente y además salvar vidas.

 

Seguramente en la ciudad has presenciado que la grúa de la policía local se ha llevado alguna unidad por estar estacionada en un lugar prohibido. Sin embargo existe otro tipo de grúa que fuera de levantar tu vehículo por infringir la ley, te debe ayudar en caso de accidente o emergencia mecánica, y en este caso es de la que te queremos platicar, puesto que muchas veces resulta contraproducente contratar su servicio por todo lo que conlleva y que te revelamos a continuación.

Estableciendo el escenario anterior donde requieres del servicio de una grúa, te damos a continuación unos consejos sobre lo que debes realizar y lo que NO necesitas hacer.

1. Si tienes contratado un seguro automotriz, lo más recomendable es usar la grúa que viene incluida en el servicio del mismo. No obstante cuidado, confirma con tu aseguradora el número de kilómetros que te cubre con la grúa por mover tu unidad, muchas veces este servicio es restringido y luego la grúa desea cobrar demás por el traslado.

2. Si tienes seguro –o incluso si no lo tuvieras- y deseas mover tu unidad porque sufriste un accidente en una CARRETERA, tienes tres problemas. Uno la policía no dejará que muevas tu unidad con cualquier grúa que te convenga, tienes que usar la que está concesionada por el gobierno para hacerlo y ésta cobra demasiado dinero por hacerlo, mientras que al mismo tiempo por ley, el seguro que tengas contratado no podrá ayudarte. Aquí las opciones son varias, las cuales van enfocadas en cuidar tu presupuesto y te afecté menos, quizá te desagraden pero es necesario comentarlas.

Lo primero es ver si el auto, llevando a un mecánico puede reparar “algo” del problema y se mueva por sus propios medios – con esto ya no tendrás que pagar la grúa. El segundo es arreglar con la grúa concesionada un traslado corto y te deje en un área donde otra o la de tu aseguradora te puedan ayudar, con esto reducirás el costo de transporte sustancialmente. Y tercero que la verdad no es realmente una alternativa pero en nuestra investigación fue un resultado sorprendente -aunque suene increíble o incoherente- es dejar perder el vehículo. Nos encontramos con muchos casos que el precio del servicio de estas grúas concesionadas es realmente tan caro que si tu vehículo es algo viejo o el daño es tan costoso de reparar que sumando ambos importes les resulto a muchos afectados mejor comprar otro vehículo o de plano superaba en si el precio comercial de su unidad, que la dejaban en el lugar del siniestro.

3. Si llegas a requerir el servicio de grúa de manera independiente –es decir sin contar con un seguro- ésta te cobra: desde el momento en que la ordenaste por teléfono, cuando llega contigo y por el traslado. Es decir digamos que te arrepientes de haberla pedido y alguien más te ayudo a mover la unidad, si la grúa llega al punto establecido, te encuentra y tú la rechazas, tienes que pagarle el servicio –una parte proporcional- por haber ido a tu ubicación. Otro caso es que si una grúa pasa por “casualidad” en el lugar del accidente o mal funcionamiento del auto donde te encuentres, te ofrece ayuda y tu aceptas, el usuario de la grúa procederá a enganchar tu auto, el costo de la misma empieza desde que levanta tu auto hasta que lo vuelva a bajar en el punto de destino –aquí otro dato sorprendente es que supongamos otra vez que ya no requieres el servicio, la grúa por sólo haber levantado tu vehículo y bajarlo en el mismo sitio requerirá que le pagues por esa acción.

En cualquiera de los casos anteriores será un costo el que tengas que pagar, la idea con estos consejos es que desembolses lo menos posible, nadie se aproveche de ti y aunque no nos creas lo que te acabamos de describir; es algo que realmente pasa en las carreteras de nuestro país. Aquí el único afectado eres tú, fuera de contar con una policía que te ayude no la hay y el seguro llega a estar limitado para hacerlo por las diversas leyes de tránsito. Así que en caso de una eventualidad ¡Cuidado con el servicio de grúa!

 

Normalmente cuando prendemos nuestro vehículo pocas veces ponemos atención al tipo de humo que está saliendo del mismo ya que sólo nos preocupa que prenda sin problema y después arrancar para ir a nuestro destino. Sin embargo un chequeo de vez en cuando al humo que sale del escape nos permitirá saber en qué condiciones se encuentra nuestro motor o en su caso si has sentido que se comporta raro podrás darte una idea de qué problema tiene.

A continuación te decimos los tipos de humo por el color y qué es lo que provoca que sea así.

Humo Negro

En el caso de un motor de carburador indica que la mezcla de aire y gasolina está mal compensada, lo que se refleja en un alto consumo de combustible. En el caso de motores de inyección pueden ser muchas las razones, una de ellas puede ser que la computadora que traigas a bordo esté mal y los sensores no sirvan (como el de oxígeno, entre otros) o la otra es que el regulador de combustible principal de inyección no esté trabajando. Cualquiera que sea la causa es definitivamente un problema relacionado con el exceso de combustible.

Humo blanco

En un día frío con temperaturas muy bajas lo que parecer ser humo blanco saliendo del mofle desaparecerá unos minutos después de que el motor se haya calentado. Lo que podría parecer humo es realmente vapor de agua que se genera por la condensación de lo caliente del escape con restos de agua que se acumularon en el mofle o  en el convertidor catalítico. Por otro lado otra causa de que salga humo blanco es porque el vehículo está quemando o derritiendo anticongelante/refrigerante dentro de la cámara de combustión.

 

Humo gris

A comparación de que el humo negro es causado por el exceso de combustible el humo gris es causado principalmente por la falta de combustible. Esto quiere decir que la mezcla de aire y combustible no está equilibrada, el motor necesita más inyección de combustible y tiene un exceso de aire.

Humo azul

Quizá de todos los tipos de humo antes mencionados el más importante o más bien dicho el más crítico es el humo azul ya que es una indicación que el motor está quemando aceite. Las causas principales de que el aceite esté pasando a la cámara de combustión es porque los anillos de los pistones están débiles o-desgastados, las guías o los sellos de las válvulas están mal. Un motor que quema mucho aceite (más de un litro en 800 km o 500 millas) está deteriorado y necesita una reparación a fondo. Ahora si lo comparamos con un propulsor en buenas condiciones éste tendría un consumo de aceite de un litro cada 1500 millas o 2400 km, mientras que en motores más nuevos el consumo es de ½ litro cada 3000 millas/ 4800km.

Si notas que tu vehículo tiene cualquiera de los tipos de humo que te comentamos, tu motor requiere una revisión exhaustiva por parte de tu mecánico. Recuerda que mantener tu auto en buenas condiciones asegura su buen funcionamiento y prolongas la vida del mismo.

 

Coberturas, limitaciones en las mismas, las letras chiquitas de los contratos y los famosos deducibles son muchas de las cosas y “peros” que las aseguradoras establecen para poder brindar el servicio de protección para un auto.

Sin embargo hay ciertos casos en las condiciones de manejo del conductor en las que se pierde la cobertura de seguro de nuestro auto. Algunas pudieran de ellas pudieran ser obvias pero no quisimos dejar de incluirlas por la importancia de las mismas.

1. Conducir sin licencia, permiso o no portar en el vehículo la tarjeta de circulación

2. Que el conductor del auto no sea el asegurado para manejar el vehículo. Existen firmas de seguros que sólo protegen la unidad siempre y cuando sea el conductor que estipula la póliza.

3. Manejar alcoholizado o con los efectos de cualquier fármaco (drogas).

4. Por alguna falla o defecto en el sistema eléctrico, mecánico o ciertas partes de la unidad. Sólo aplica cuando alguno de los problemas venga explícito en la póliza como consecuencia de un accidente.

5. No haber pagado la póliza a tiempo o renovarlo a tiempo.

6. No estar en la zona geográfica de cobertura. Hay seguros que sólo cubren hasta cierta área por kilómetros o estados.

7. En caso de robo o pérdida total por accidente, nunca un seguro te va a pagar el precio que pagaste por él, te va a reembolsar el precio a valor comercial de tu unidad, es decir, ya con la depreciación incluida.

8. Burocrático o no para poder reparar los daños en tu vehículo o recibir el pago por robo de la unidad, si hace falta algún documento que requiera la aseguradora, tu reclamación no será procesada.

 

Fíjese a que velocidad su coche tiene mejor rendimiento. Esto le permitirá ahorrar dinero, además de disminuir accidentes. Si no tiene prisa, los 90 kms/hora es una velocidad donde los coches gastan muy poco combustible.

  • Hay quienes recomiendan no tener el tanque muy lleno para ahorrar, ya que a menor peso, el coche gasta menos combustible. Sin embargo, debido a que a veces hay dificultad para obtener combustible, nosotros no lo aconsejamos. Por lo contrario, le recomendamos que procure tener como mínimo medio tanque.
  • Si en días muy calurosos donde hizo un uso muy intensivo de los frenos si nota que los frenos pierden fuerza, es posible que se haya sobre-calentado el sistema de frenos. En consecuencia, debe moderar su velocidad además de usar la caja de cambios para ir frenando. No pare y tampoco le eche agua a los frenos, ya que si lo hace cristalizará las pastillas. Sencillamente deje que los frenos vuelvan a su estado completamente funcional por si mismos. ¡No se preocupe antes de tiempo!
  • El aire acondicionado nos ayuda a tener un viaje tranquilo y agradable. Sin embargo, para evitar molestias de garganta, articulaciones y músculos que pueden surgir por una exposición prolongada, le recomendamos ponerlo a baja potencia e indirecto.

Cuando vaya a su taller, le pueden revisar:

1.-Bujias

2.-Estado de la correa de distribución

3.-Desgaste de los frenos

4.-Discos de frenos

5.-Si la batería carga correctamente

6.-Amortiguadores

7.-Alineacion

8.-Balance de la rueda

Si en cambio solicita el servicio de revisión mecánica de carChecking, no perderá tiempo ni en el viaje al taller ni en esperas, además recibirá el servicio en la comodidad de su hogar. También tendrá la ventaja de que se revisa el automóvil en su totalidad, mismo la mecánica (incluyendo el Escaneo Computarizado gratis) como la carrocería.  Y como si esto fuera poco, el técnico especializado le dejará un informe escrito del estado de su vehículo y consejos de como mantener su coche.

Consejos para salir a carretera con tu auto en vacaciones.

Comienzan las vacaciones para la mayoría de las personas de México, la planeación del destino se convierte en un debate familiar, luego la decisión se toma, se organiza las maletas, cámaras y litros y litros de bloqueador solar, la familia se encuentra lista, pero ¿y él coche?

Por lo regular muchas personas asumimos que el auto sólo necesita gasolina ya que los nuevos adelantos tecnológicos hacen que casi se maneje solo, olvidando detalles tan importantes como las llantas, suspensión, frenos e incluso hasta el líquido de los limpiaparabrisas.

Si bien, es importante mantener en todo momento el cuidado de nuestro auto, los viajes de vacaciones son más importantes por el simple hecho de que va toda la familia, por ello debemos contemplar los siguientes puntos:

Llantas – todos los neumáticos tienen un indicador de vida en el dibujo (una ceja entre los surcos) y cuando el dibujo alcanza dicha ceja debe ser reemplazada. El correcto inflado de las llantas es vital para viajes largos ya que con el peso de la familia y equipaje deberá rebajarse un poco la presión de las mismas para evitar algún estallido. Todos los autos en el manual o en el marco de la puerta cuentan con la información de presión requerida para las llantas.

Suspensión/Dirección – Al igual que en las llantas, la suspensión y dirección deben haber sido revisadas, para ofrecernos una mejor calidad de marcha y claro la respuesta ante una emergencia. En pocas palabras no deben existir ruidos extraños cuando demos vuelta o al atacar un tope.

Frenos – Este punto incluso parecería obvio, pero no resulta siempre así. Los frenos deben de estar en perfectas condiciones, algunas personas usan el viaje de vacaciones como método para terminarse los frenos y luego mandarlo a servicio. Recordemos que en nuestro auto tendremos peso adicional por lo que dichos elementos tendrán más fatiga.

Parabrisas – es indispensable que tengamos en perfectas condiciones las gomas de los limpiaparabrisas así como el depósito del líquido limpiador, más allá de que llueva o no siempre tendremos una gran cantidad de insectos pegados al vidrio, los cuales poco a poco nos van quitando la visibilidad.

Luces – Todas las luces deben servir, intermitentes, laterales, altas, bajas son indispensables para ser vistos en todo momento, de hecho se recomienda tener las luces prendidas en carretera para que sea más fácil ser ubicados en la distancia.

Elementos de seguridad – Aquí entran cuestiones como la llanta de refacción (nada de quitarla para meter otra maleta), debe estar en perfectas condiciones, luces y/o señales de emergencia, gato hidráulico o mecánico, birlos de seguridad y llaves.

Y claro la cuestión del manejo, sobra decirlo pero se tiene que repetir las veces que sea necesario, no viajar bajo el influjo de alcohol o medicado, si viajan de noche háganlo por turnos o tengan un largo periodo de descanso anterior. Va toda la familia esperando a llegar a un destino divertido y luego poder regresar a casa, entonces ¿cuál es la prisa?, lleven un ritmo en el cual se sientan cómodos y dejen que los rebasen cuando sea el caso.

Al recorrer las carreteras nos encontramos expuestos a una pinchadura de llanta lo cual por la sorpresa del momento puede causar un accidente más grave. Cuando revienta un neumático debemos mantener la calma en todo momento, tratar de prender las intermitentes rápidamente, NO debemos frenar fuerte y soltar el acelerador, si las circunstancias nos obligan a usar cualquiera de los dos debemos ser muy suaves para evitar un bloqueo y un ‘trompo inmediato’. El volante se debe mantener firme, sin movimientos bruscos, en todo momento debemos ver nuestros espejos para evitar un choque. No parar en medio de la carretera y buscar con mucha precaución el acotamiento.

Todo lo anterior se puede resumir muy fácil, previsión, precaución y responsabilidad, sencillo ¿no?, entonces vamos a hacerlo y felices vacaciones.

Cortesia: Terra

 

 

 

Vivimos en una época en donde cada vez es mayor el número de autos que circulan por las calles y aunado a esto aumentan el riesgo y la probabilidad de sufrir un accidente de mayor o menor grado. Pero existen situaciones que podemos evitar si tenemos 100% de concentración en el volante y contamos con los conocimientos necesarios que implica manejar un vehículo.

Las consecuencias de un accidente son lamentables, pero gran porcentaje de ellos se pueden prevenir. Muchas veces salimos con el tiempo justo para llegar a nuestro destino, manejamos estresados y eso eleva el riesgo de causar un accidente, ya que nuestra mente se concentra en saber que vamos rezagados, que el conductor de adelante va muy lento, no cedemos el paso, aceleramos para ganarle a la preventiva del semáforo o descuidamos los espejos laterales sin ver a quien llevamos en ambos lados.

Para minimizar el riesgo de que sufras un accidente, a continuación te damos algunos tips de seguridad y te invitamos a que los adoptes a la hora de conducir tú auto. Recuerda que tú vida y la de tus seres queridos está en tus manos, no juegues con ellas.

1. Puntos ciegos; es importante tener identificados los puntos ciegos de nuestro auto, éstos dependen del diseño y tamaño del mismo. Para que estos puntos no te ocasionen conflicto, utiliza los espejos laterales y el retrovisor. Recuerda que los vehículos grandes tienen mayor número de puntos ciegos, para que tengas un poco más de precaución.

2. Semáforos; al cambio de luz verde no aceleres de inmediato, voltea antes hacia los lados para evitar a los imprudentes que se pasaron el alto. Además, trata de respetar siempre la luz preventiva, su color indica disminución de velocidad, más no “acelera para ganarle a la luz roja”.

3. Curvas; siempre debes tomar las curvas con precaución, bajar la velocidad cuando todavía te encuentras en la recta, nunca frenes dentro de la curva. Voltea siempre en sentido opuesto antes de dar la vuelta para evitar algún obstáculo como otro vehículo, una persona o una bicicleta.

4. Ceder el paso; tomarte un minuto o dos para dar el paso a los peatones demuestra tú buena educación, trata de no detener el auto en forma brusca para no lastimar a nadie. Y cuando te pida el paso otro vehículo y tienes oportunidad de hacerlo, no se lo niegues, unos segundos de amabilidad no harán que llegues tarde a tú destino.

5. Velocidad; siempre debes respetar los límites de velocidad y el sentido de los carriles, nunca trates de rebasar por el carril equivocado, en la mayoría de los países el carril de alta y el permitido para rebasar es el de la izquierda. Procura no cambiar constantemente de carril, es muy desgastante estar molestando a los demás conductores por perseguir el carril que lleva ventaja de uno o dos vehículos adelante. Además hay zonas que requieren que manejes con menor velocidad como lo son las calles donde se localiza alguna escuela o un hospital.

6. Intersecciones; te recomiendo voltear dos veces para cruzar calles donde se juntan varios sentidos, respetar los semáforos y los turnos para que avance cada carril.

7. Guardar distancia; hay que acostumbrarse a no ir muy pegados al auto de adelante, ya que si por alguna situación extraordinaria requerimos frenar rápido, la consecuencia será estamparnos con el auto de enfrente y peor aún si está lloviendo o frenamos en bajada. Respeta las distancias entre tú auto y el de enfrente, en ciudad se recomienda llevar una distancia aproximada de 3 metros, en carretera entre 8 y 10 metros al igual que cuando manejamos bajo la lluvia.

8. El tiempo; siempre trata de salir con 10 o 15 minutos de tolerancia, nunca manejes bajo la presión del tiempo, es el momento más vulnerable para tener un accidente. Manejar con estrés hace que pierdas el 70% de atención, manejes más rápido y lances la lámina a todo mundo. Maneja tranquilo y con mucha precaución.

9. Mantenimiento preventivo; Acostumbra a realizar los servicios de tú auto a tiempo, llevalo a revisar antes de salir a carretera, revisa periódicamente que las llantas estén perfectamente alineadas y balanceadas, que los frenos funcionen bien, los niveles estén a la cantidad recomendada. Esto evitará que sufras alguna eventualidad como que se pare tú auto y no alcance a frenar el auto de atrás o no tus frenos fallen por falta de mantenimiento, entre otros.

10. Equipamiento; es importante que conozcas todo tú auto, que identifiques cada una de las herramientas que lo conforman como el extintor, caja de herramientas, llanta de refacción, además de conocer el funcionamiento del panel de instrumentos, identificar como suena el motor y ver como reacciona cuando maniobras o frenas bruscamente, todo esto con el fin de saber como se comporta tú auto y te ayude a evitar un accidente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Consejos y recomendaciones
para el cuidado de su automóvil

Se recomienda lo siguiente:

  • Afinar cada 10,000 kms (6 meses)
  • Cambio de aceite orgánico cada 5,000 kms o 3 meses y sintético cada 10,000 kms o 6 meses
  • Revisar presión de las llantas (incluyendo la de refacción) de 26 a 30 psi, siga las recomendaciones del fabricante
  • Revisar limpieza de frenos cada 5,000 kms o 3 meses
  • Revisar niveles de radiador, hidráulico, frenos, diferencial, transmisión y batería con regularidad
  • Revisar bandas, mangueras y cambiar según su estado
  • Reparar sus frenos cada 18 meses (30,000 kms)
  • Diagnosticar con scanner los sensores y sistemas cada 6 meses
  • Cambio de sensor de oxígeno cada 5 años (100,000 kms)
  • Preferir aceite sintético
  • Preferir bujías de platino
  • Preferir bujías de varios electrodos
  • Respetar las especificaciones del fabricante
  • Seguir el manual de mantenimiento del fabricante
  • Revisar los focos, direccionales, fusibles, limpiaparabrisas
  • Cambiar anticongelante (normal) cada año, original del fabricante cada 4 años
  • Tomar acción cuando se encienda alguna luz de advertencia como check engine o ABS
  • Limpiar filtro de aire habitáculo (o cambiar) cada año
  • Al escuchar cualquier ruido, llevar a su mecánico o taller de confianza
  • No dejar el tanque sin gasolina; se puede dañar la bomba de gasolina
  • Revisar el sistema de enfriamiento, termostato, motoventilador, radiador, bomba de agua, mangueras cada 6 meses
  • Utilizar gasolina Premium 93 octanos
  • Usar refacciones de buena calidad
  • Vigilar los indicadores del panel de instrumentos
  • Si sube la temperatura del motor, deténgase y pida ayuda
  • Revisar la dirección y suspensión cada 6 meses
  • Lubricar chasis, rótulas, crucetas cada 3 meses
  • Revisar juntas homocinéticas cada 3 meses
  • Limpiar inyectores cada 6 meses
  • Dar servicio a la transmisión cada 3 años o 60,000 kms, transmisiones modernas con aceite sintético no requieren servicio
  • Revisar arneses, cables, tierras, conectores, terminales
  • Cambiar la banda de tiempo (por prevención) cada 60,000 kms o 3 años en carros pequeños como Platina, Chevy, Corsa, Astra, Renault, para evitar daños a las válvulas y al motor.
  • Vigilar que el tapón del tanque de gasolina selle correctamente para evitar que se escapen vapores, se desperdicie gasolina y se contamine el ambiente
  • Al llenar el tanque de gasolina, apagar el motor, si usted deja la llave en “ON” Sin el tapón de la gasolina se genera un código de falla
  • Usar aditivos de gasolina cada 3 meses (Ejem.- STP) para mantener limpio el sistema de combustible
  • No utilizar aditivos para el aceite del motor al menos que el motor tenga mucho desgaste, humee y consuma mucho aceite
  • Mantener limpio interior, exterior y motor
  • Asegurar su vehículo
  • Cambiar líquido de frenos cada año o 20,000 Km. en sistemas ABS
  • Cambiar líquido de frenos cada 2 años o 40,000 Km. en sistemas convencionales
  • Al pasar corriente instale el cable negativo a masa chasis

Esperamos que estos simples consejos te sean de mucha utilidad.

 

 

1. Lava el auto al menos cada 2 semanas, para que no se acumule la mugre y el barro que puede ser perjudicial para tu coche, así las partes mecánicas tendrán una vida útil mayor, y el brillo de la pintura durará más tiempo.

2. Cuando estés lavando tu auto, es aconsejable limpiar las zonas cercanas a los empaques de las puertas, así como las hendiduras del capot, cajuela, techo eléctrico y demás. Si lo has mandado a lavar, recomienda que hagan esto.

3. El motor debe estar limpio de grasa y exceso de polvo, llévalo a lavar o hazlo con mucho cuidado y jamás con agua a presión puesto que se pueden dañar algunos componentes del motor.

4. Preocúpate por revisar las rendijas de la entrada de aire, y cada orificio del vehículo. Constantemente en las calles vemos ramitas, insectos, hojas y varias cosas más que se quedan atascada y no permiten la correcta aspiración de aire al motor ni una penetración al viento adecuada.

5. Calibra los neumáticos periódicamente. Si el calzado del automóvil tiene más de 10.000 millas no te demores más de 15 días en hacerlo, y a mayor uso del neumático mayor desgaste del caucho. Mantenerlas en el nivel que el fabricante anuncia te ayudará a reducir consumo de neumáticos y de combustible.

6. Si se te ha mojado la tapicería del vehículo, sécala cuanto antes y límpiala. Así evitas malos olores más adelante, que los hilos se pudran y otras calamidades.

7. No sólo debes tener los vidrios limpios por fuera: el interior es igual de importante. Semanalmente, es adecuado limpiar con un paño seco (y de pronto algún antiempañante), ya que con el uso el vidrio se va acumulando de grasa o vapor. Aumenta la frecuencia de limpieza en épocas de lluvia o calor intenso.

8. Revisa constantemente las luces del vehículo, es común darse cuenta en la noche cuándo una luz delantera está fallando, pero pide ayuda con una segunda persona para que compruebe que todas las luces funcionan bien. Si tu auto te avisa por medio del computador, arréglala cuanto antes, puede ser peligroso y te puede llevar una infracción.

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9. Presta mucha atención a los testigos numerosos del tablero, no quites el fusible o hagas cualquier cosa para evitarlos. Lo mejor es llevarlo rápidamente a tu taller de confianza o que le hagan un escaneo para saber la gravedad del asunto y repararlo.

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10. deja que tu auto respire. Aun los conductores más ignorantes sobre mecánica saben que hay que cambiar periódicamente el aceite y el filtro de aceite del automóvil… aunque no siempre lo hacen.Sin embargo, otros fluidos y filtros también necesitan mantenimiento con regularidad.Por ejemplo, cambiar el filtro de aire permite que el automóvil pueda “respirar” mejor y que la “vida” del motor se prolongue más.“Si su filtro de aire está tapado, su motor no está funcionando correctamente”,

11. Mantenlo fresco. Realizar mantenimiento al sistema de refrigeración de su automóvil y el nivel adecuado de refrigerante es tan importante como asegurarse de que el motor esté bien lubricado, lo que puede ahorrarle miles de dólares en reparaciones.“Una falla en el sistema de refrigeración puede hacer que el motor literalmente se derrita”, advierte Nerad.“La falta de un refrigerante adecuado y mangueras con un mantenimiento deficiente pueden causar graves problemas”.

12. Cuida sus zapatos. Los neumáticos suelen ser la parte más descuidada de un automóvil, afirma Nerad.“La mayoría de las personas no presta demasiada atención al mantenimiento de los neumáticos con la presión de inflado correcta”, señala.“Esto no sólo es malo para el automóvil, los neumáticos y el ahorro de combustible, sino que también causa problemas de seguridad.El simple hecho de mantener los neumáticos con la presión correcta es importante en todo sentido”